“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

lunes, 26 de junio de 2017

Recitar poesía al pie de la Muralla del Castillo en un acto organizado por la Biblioteca Ana María Matute dentro del Programa Cultural de verano "X Las Lunas"... es un lujo.

      El jueves por la noche se celebró un recital de poesía dentro del programa cultural  "X Las Lunas" organizado por la Biblioteca Municipal Ana María Matute donde nos dimos cita unos cuantos aficionados a la poesía. Era la víspera de la dimisión del Alcalde quedando patente que no solo de política vive el hombre.

     Cualquier sitio es bueno para recitar los versos de un poeta. Pero, hacerlo en una noche de verano junto a la Muralla del Castillo, en el jardín diseñado por el Arquitecto almanseño Joaquin F. García, es un lujo para los sentidos.

     Estos son los nombres de los rapsodas y poetas que desfilaron delante del micrófono:  Valentín García Valledor y sus alumnas (María del Mar Gil, Nerea García, Mª Isabel Gómez y Miriam Micó), Ani Sánchez Ángel, Dario Hernández Carrión, José Antonio Sánchez Peiro, Rogelio Rafael Gómez Medrano, Lucía Vanessa Ayuso Giner, Rosa López Caerols, Joaquín Medina Iñiguez, Conchi Vinader Requena, Loli Requena Martínez, Emilia Albujer Sánchez y David Díaz Tabuenca.
     Se escucharon versos de Miguel Hernández, de Rogelio Rafael Gómez, de León Felipe... Yo leí el Prólogo de un libro publicado por la Diputación en 1985 que lleva por título Poemas Caudetanos dedicado a la poesía de Evaristo Bañon, Pepe Amurrio, José Muñoz "el Moli" y Mª Gracia Bordallo Conejero. El Prólogo, escrito en prosa poética, es de Rogelio, en una época que todavía no se había lanzado a escribir versos. 

     Se pregunta qué serie el mundo sin poetas "a los que tenemos que agradecer y no siempre lo suficiente, esa donación generosa que de ellos mismos hacen cuando un día, bajo el silencio solitario abren las puertas a la inspiración y sudan tinta delante del papel.... para desgranar sus versos".

     Nos recuerda también cuando Bertolt Brech denunciaba, a principios del siglo XX, en uno de sus poemas, con cierto pesimismo, que no se pagaba ya nada por la poesía:

Esto que vais a leer está en verso
lo digo porque acaso no sabéis
ya lo que es un verso o un poeta.
En verdad, no os portasteis bien con nosotros
¿No observasteis que nadie publicaba ya versos?
¿Y sabéis la razón?, os la voy a decir:
Antes los versos se leían y se pagaban...
Nadie paga ya nada por la poesía....

     Termina Rogelio diciendo en su Prólogo "que nadie paga nada por la poesía y a pesar de todo, se sigue escribiendo  poesía, ¡siempre se seguirá escribiendo poesía!, mientras una flor nazca en primavera, un pájaro cante en la rama de un árbol, el hombre sueñe....aunque a veces sean pesadillas".








































domingo, 25 de junio de 2017

Peligran los actos de arcabucería ante el nuevo Reglamento de Explosivos. José Joaquin Caerols manifestó que "no nos debemos dejar arrastrar por la montaña de exigencias que se nos viene encima".

El pasado fin de semana asistí a una reunión que había convocado la Asociación de Comparsas para tratar el cada vez mas polémico asunto del uso de la pólvora y las limitaciones a que la esta sometiendo el Ministerio de Interior. Como en este país no hay término medio, Juan Ignacio Zoido ahora nos quiere controlar como, cuando, donde y con quien la usamos. 

Define quien es el portador, el tirador, quien puede retirar la pólvora, el cursillo de formación que hay que realizar, como tienen que ser las cajas de pólvora y su capacidad, la licencia que hay que tener para disparar, los días de reparto en función de la cantidad, estar inscritos para poder retirar la pólvora y disparar, la responsabilidad del dueño del arma...Y lo más curioso: cada Subdelegado de Gobierno tiene su criterio al respecto.

Nuestros abuelos salían de noche con un carro a La Encina a recoger la pólvora que venía en un tren desde las Minas de Riotinto, en Huelva. La metían en la parte mas fresca y segura de la casa -la bodega- y la repartían vísperas de Fiestas entre los socios. Ahora....hace falta un permiso de su Santidad el Papa para hacerse con un kilo de pólvora para la Fiesta.
   Manuel Díaz, el Presidente, se armó de paciencia y nos explicó con todo lujo de detalles en qué consisten estas restricciones. Manuel es un gran festero, conoce las interioridades y entretelas de la Fiesta, las ha vivido desde pequeño en todos sus frentes....

 Ahora, esta en el bando contrario: junto con su Directiva y los Presidentes de las Comparsas, trabaja para mantener, con la mayor dignidad posible, unas Fiestas que heredó de sus padres y que hoy, entre pitos y flautas, no pasan por su mejor momento. Dijo una cosa preocupante: si a los directivos nos obligan ahora a firmar un compromido del cumplimiento de la norma... ¡quien va a querer ser directivo mañana con esta Ley! 

      Tienen motivos más que suficientes para estar preocupados porque, entre tanta normativa, restricciones y el alto precio de la pólvora...la Fiesta peligra al aplicar la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) nº 26 que regula las manifestaciones festivas con el uso de armas de avancarga, Instrucción que se incluyó en el nuevo Reglamento de Explosivos publicado el pasado 4 de marzo en el B.O.E
   
 Manuel solicita en su escrito la colaboración y la comprensión de todos. "Nosotros no somos más que los encargados de organizar los actos festeros y queremos lo mejor para la Fiesta. Nos enfrentamos a una situación nueva y complicada en la que todos hemos de actuar con responsabilidad. Si lo hacemos con sentido común y de forma solidaria, lograremos remontar estas dificultades  y preservar nuestra tradición de actos de disparo....

    Para ello, tanto las Comparsas como la Asociación haremos todo lo necesario para facilitar que, dentro de la nueva norma, cualquier festero que quiera salir a disparar pueda hacerlo. Compromiso por compromiso, esperamos que todos, por el bien de nuestras Fiestas, hagamos un esfuerzo por asumir y cumplir las nuevas obligaciones que impone la Ley".

    Expuestas las nuevas normas (pueden leerlas ustedes más abajo) se pasó a un interesante debate entre los asistentes sin ocultar su perplejidad e indignación. Se habló incluso de ir pensando qué actos se pueden suprimir en los que se usa la pólvora. El Presidente dijo que a los redactores  a esta normativa "...solo les interesa la seguridad, por encima de todo".

José Joaquin Caerols (el organizador de las Jornadas del Teatro de Frontera) intervino en el mismo sentido que Díaz"Tenemos tres años por delante de mucha incertidumbre pero no nos debemos dejar arrastrar por la montaña de exigencias que se nos viene encima.... 

....No nos interesa tomar decisiones precipitadas. Vamos a trabajar para adaptarnos. Hagamos un esfuerzo razonable. El tiempo nos dirá qué es lo que hay que cambiar. No nos pongamos la venda en los ojos antes de empezar a andar. Este es un pueblo que tira tiros". 

       El Presidente manifestó que incluso ha llegado a hablar con Emiliano García Page, Presidente Autonómico, para explicarle una serie de incongruencias que plantea esta Ley como, por ejemplo, que un cazador no puede disparar un trabuco si no tiene licencia de armas de avancarga para ver si entraba en razones y que la respuesta es pedagógica y que "tenemos que respetar la Norma".

      Como buen embajador que es, Díaz finalizó su intervención con la frase que Fray Ruperto le dirige al lego Fray Clemente el primer día de los Episodios: "prudencia y comedimiento". Tal y como estan las cosas, creo que es la mejor medicina.

(Que no se les olvide que sin música ....no hay fiesta que valga)






sábado, 24 de junio de 2017

Video realizado por Joaquin Medina Jimenez con la colaboración de Rafa Pagan en el homenaje al Cabo José Olivares Conejero, uno de los últimos héroes de Baler (Filipinas)

(Este video esta realizado por Joaquin Medina Jimenez, ayudado por Rafa Pagan, en el homenaje que el pasado sábado, día 17 de junio, le tributamos a nuestro héroe de Baler. Esta muy bien hecho. Les gustará. Que pasen un buen fin de semana)

     El sitio de Baler (30 de junio de 1898 - 2 de junio de 1899) fue un asedio al que fue sometido un destacamento español por parte de los insurrectos filipinos en la iglesia del pueblo de Baler, en la isla filipina de Luzón, durante 337 días.

 Desde diciembre de 1898, con la firma del Tratado de París entre España y Estados Unidos, se ponía fin formalmente a la guerra entre ambos países (que habían firmado un alto el fuego en agosto) y España cedía la soberanía sobre Filipinas a Estados Unidos. Debido a esto, los sitiados en Baler son conocidos como los últimos de Filipinas.
En 1896 la sociedad secreta filipina Katipunan inició una insurrección contra el gobierno colonial español, pero a finales de 1897, con el Pacto de Biak-na-Bató, se llegó a la aparente resolución del conflicto. Como parte del pacto, Emilio Aguinaldo y otros líderes de la revolución se exiliaron en Hong Kong. En ese clima de aparente paz, el gobierno español redujo el número de efectivos destinados en algunas de sus guarniciones. 

A principios de 1898, los 400 hombres del destacamento de Baler fueron relevados por otro de 50 soldados. El 15 de febrero, en Cuba, el hundimiento del Maine sirvió de casus belli para el inicio de la Guerra hispano-estadounidense. Tras la derrota de la flota española por la estadounidense en Cavite el 1 de mayo, Aguinaldo y los suyos, financiados y armados por Estados Unidos, volvieron a Filipinas y reanudaron la revolución. 
Al mes siguiente el destacamento de Baler, desconocedor del estallido de la guerra con Estados Unidos y de la recién proclamada independencia de Filipinas, fue atacado por los revolucionarios filipinos y se refugió en la iglesia, comenzando así el sitio.

Desde el principio del asedio, las fuerzas sitiadoras intentaron en vano la rendición de las tropas españolas mediante el envío de noticias, que les informaban del desarrollo del conflicto entre los españoles con los insurrectos filipinos y los invasores estadounidenses
Tras la caída de Manila en manos americanas, en agosto, las autoridades españolas mandaron repetidamente misivas y enviados para lograr su rendición, igualmente sin conseguirlo. Los sitiadores también enviaron en agosto a dos franciscanos españoles que tenían prisioneros para que convencieran a los sitiados, sin éxito. Estos, sin embargo, se quedaron con el destacamento español durante el resto del asedio.

El Tratado de París, que dio por finalizada la guerra entre España y Estados Unidos, se firmó en diciembre de 1898, entrando en vigor en abril del año siguiente. En el mismo y como parte de las condiciones impuestas, España cedía la soberanía sobre Filipinas a Estados Unidos. 

En febrero de 1899 los filipinos, engañados y atacados por los estadounidenses a los que creían aliados, decidieron resistir por las armas, empezando una nueva fase del conflicto: la Guerra filipino-estadounidense, de la que los españoles eran ya solo espectadores, mientras las últimas tropas eran repatriadas a España. 
Nuevos emisarios españoles fracasaron en el intento de convencer a los sitiados de que depusieran las armas y volvieran a Manila. En abril, las autoridades militares estadounidenses enviaron, a petición española, una cañonera para liberar al destacamento de Baler, pero las tropas desembarcadas cayeron en manos de los filipinos, sin lograr su propósito.

A finales de mayo, un nuevo enviado español, el teniente coronel Aguilar, llegó a Baler por orden del gobernador general español, con órdenes de que los sitiados depusieran su resistencia y le acompañaran a Manila, pero estos volvieron a desconfiar y tuvo que marcharse sin conseguir su objetivo. 
Sin embargo, al hojear los sitiados unos periódicos dejados en la iglesia por Aguilar, descubrieron una noticia que no podía haber sido inventada por los filipinos, convenciéndose finalmente de que España ya no ostentaba la soberanía de Filipinas y de que no tenía sentido seguir resistiendo en la iglesia. El 2 de junio de 1899, el destacamento español de Baler capituló dando fin a 337 días de sitio.

Las autoridades filipinas aceptaron unas condiciones honrosas de capitulación y permitieron su paso, sin considerarles prisioneros, hasta Manila, con el presidente filipino Aguinaldo emitiendo un decreto en el que exaltaba su valor. Tras un recibimiento apoteósico en la capital filipina, los supervivientes fueron repatriados a España.