“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

miércoles, 22 de octubre de 2014

El pasado fin de semana tuvo lugar el VI encuentro de Bolilleras en el Paseo Luis Golf. Una tradición rescatada y en aumento gracias a la Universidad Popular bajo la dirección de Mª José Llacer Gómez.



  El pasado fin de semana tuvo lugar en el Paseo Luis Golf el VI encuentro de bolilleras de poblaciones como Yecla, Elda, Alborea, Pinoso, Chinchilla, Casas Ibañez, Villalpardo (Cuenca).... Más de 150 aficionadas estuvieron mostrándonos el domingo por la mañana sus habilidades delante de la almuhadilla sobre la que van confeccionando un prenda a base de mover o entrelazar hilos sujetos a un bolillo de madera siguiendo un diseño previo con la ayuda de alfileres que van clavándose sobre la trama del dibujo.

En teoría, el proceso es sencillo. La práctica es más compleja y requiere destreza y, sobre todo, paciencia. Una de las participantes me contaba que se trata de un excelente ejercicio para quitarte de encina el estrés. La mayoría de trabajos que realizan estas mujeres son para regalarlos a familiares.

    Es un oficio que había caído en deshuso pero que desde hace varias décadas se ha rescatado gracias a la actuación de las Universidades Populares con una demanda cada vez mayor. Mª José Llacer Gómez es la monitora de las más de treinta bolilleras que se dan cita para aprender y que desde que se inició la oferta de estos cursos en la Universidad Popular nunca ha decaído la demanda. Pueden apreciarse trabajos como enaguas, abanicos, bolsos....y elementos decorativos de todo tipo. 

El próximo encuentro lo tienen  previsto en Oliva (Valencia). Una muestra del auge que el bolillo tiene es el encuentro que se produce todos los años en Barcelona, vísperas de la Virgen de la Merced donde llegan juntarse más de 4.000 bolilleras.

 Hace tan solo unas semanas que la Asociación de Vecinos del Barrio de San Francisco nos mostró a dos paisanos como trabajaban en otra tradición perdida como el esparto. Todavía no había llegado la tele a nuestras casas -lo hace a partir de 1956- y una imagen muy frecuente, hasta la década de los 60,  era ver a tu abuelo haciendo pleita y a tu abuela ganchillo o encaje de bolillos, cuando tenían un rato libre. 

   De ahí que lo que ahora es una manifestación cultural, la recuperación de una tradición o sencillamente arte popular que en muchas poblaciones  se confeccionan para destinarlas  al Turismo, hace 50 años  formaba parte de las múltiples tareas cotidianas que realizaba una mujer en su casa como hacer pan o pastas, aderezar olivas partidas, ayudar en las tareas agrícola  como partir almendras, retirar la flor del azafrán, hacer dulce de membrillo o conserva de tomate, remendar una camisa...

El Corte Inglés y los Supermercados no habían hecho acto de presencia. El consumismo tampoco. Lo que antes era necesidad, ahora se ha convertido en motivo de encuentro para mantener viva la llama de una tradición.. ¡Si nuestras abuelas levantaran la cabeza! 

     Es de agradecer a la Casa de la Cultura que saque a la calle este tipo de actividades ancestrales que, de otra forma, pasarían inadvertidas y directamente al olvido. De las manos de estas mujeres salen verdaderas obras de arte que pueden apreciar en las fotografías.