“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

domingo, 15 de abril de 2018

La Comparsa de Moros celebró la Cena de Hermandad el 24 de marzo con homenajes a las Capitanías de hace 25 y 50 años. El 28 de abril celebrará el "Día del Socio" con diversos actos en su sede social.



EL pasado 24 de marzo, la Comparsa de Moros realizó SU CENA DE hermandad donde se homenajeó a las Capitanías de hace 25 y 50 años y se exaltó los cargos festeros de este año.

El día 28 de abril celebrará el "Día del Socio" realizando diversos actos en la sede social. En los distintos carteles pueden ustedes ver la programación.














Breve historia de la Comparsa de Moros.-



En la Junta General del 15 de agosto de 1919, se reúne la Comparsa en las escuelas públicas de la calle del Convento y se procede a la inscripción de Moros en el libro de registro habilitado al efecto, según acuerdo adoptado en la junta del 20/9/1918. Se nombra presidente a D. Antonio Martínez Gil; Vicepresidente, a D. Francisco Antonio Medina Requena y secretario a D. Pascual Martí Golf.
Amenizó nuestra participación en Fiestas la Banda de Música de Yecla, que vinieron con 28 plazas y por el precio de 375 ptas. La cuota para ese año fue de 10 ptas. (casi el jornal de una semana) o tener un músico en casa.

En el año 1920 se celebró la Junta el día 29 de agosto, en lugar del día 15 como es tradicional. La causa de su retraso fue debido a que no se tenía música contratada, aunque volvió a venir la de Yecla por el mismo precio anterior... ¡ sin subida!.

Al socio que tenia un músico en su casa se le abonó 2,5 ptas., " Y al que vaya con el carro a por los músicos, 4 pesetas..."

En el año 1921 la Junta del 15 agosto se celebró el día 14, ya que al día siguiente estaba anunciada una corrida de toros. Mal debieron de ir los aires ese año, pues corrió por el pueblo el rumor de que no se celebrarían las Fiestas. El Presidente lo desmintió y dijo que "con más razón debieran haberse suspendido en el año 1918 y sin embargo el pueblo las pidió".

A petición de D. Pascual Estañ Herrero se acuerda expulsar de la Comparsa a quien se le oiga blasfemar, pues según el señor Estañ se ha llegado en Caudete hasta a blasfemar a la Virgen. Se abrió una suscripción para los que están "sirviendo en el campo de Melilla, en particular para los heridos y enfermos". La Comparsa aporta 50 pesetas.

Por estos tiempos debía de tener la Comparsa unos estatutos, pues según el Acta de la junta del 11/9/21 dice, "celebrar junta ordinaria que previenen nuestros estatutos en su cláusula tercera

Esta junta se celebró bajo el signo de la intranquilidad que por lo visto tenía la vida ciudadana por aquel entonces. Ocupó la Presidencia el Vicepresidente y leyó un escrito del presidente D. Antonio Martínez Gil en que presentaba su dimisión con carácter irrevocable. D. Luis de Teresa Beltrán pidió explicaciones sobre la medida del presidente y se nombró una comisión de socios para que hablasen con él, y lo convencieran para recapacitar sobre su actitud. El resultado de estas gestiones, días más tarde, fue negativo y por consiguiente D. Antonio no volvió a su puesto.

Pero volvamos a la Junta. Parece ser que D. Ángel Lassala estaba enterado de lo que ocurrió, pues hubo un pequeño incidente esa misma tarde en el casino, y ésta fue la causa de la actitud de la presidencia. Resultó que el año anterior, el día 8 de septiembre, se reunieron unos amigos en el casino, y acordaron formar un nuevo grupo de festeros en la Comparsa (Moros Artilleros).

Se extendió un documento de compromiso y aportaron cada uno 50  ptas., y quien de ellos se retirase perdía el dinero. Al enterarse días después, el canónigo D. Antonio Martínez y Martínez se apostó con el grupo en cuestión la cantidad de cien pesetas  a que no salían. Llegaron las fiestas de 1921 y los Moros Artilleros hicieron su aparición en las calles de Caudete, y esa misma tarde del 11/9/1921, en el casino, le dijeron al presidente que su primo el canónigo era deudor de cien pesetas, que ellos donaban a la comparsa.
El canónigo alegó que no debía nada pues no llegaron a salir todos los que firmaron el documento. Le dijeron que uno de ellos murió en el transcurso del año y otro se volvió atrás, habiendo perdido su señal de 50 ptas., pero que el grupo participó en las Fiestas. El Presidente defendió la postura de su primo y de ahí su dimisión.

Pobre suerte la que corrieron dos señoritas que salieron a disparar en el año 1925. Terminadas las Fiestas, y constando en acta, se acordó que "no se consiente que salgan mujeres a disparar, pues en el presente año salieron dos chicas, y dio lugar a que se alterara el orden". Seguro que ninguno de ellos pensaron que medio siglo después tendría lugar el primer Año Internacional de la Mujer.

Parece ser que el año 1926 fue el primer viaje motorizado para traer a la música de Yecla. Fue en el camión del Galisteo y el precio de traer y llevarlos fue de 100 ptas.

Fue precisamente en el año 1920 cuando se acordó celebrar una misa anual en la ermita de la Virgen por las almas de nuestros socios difuntos, tradición que se mantiene actualmente. Este mismo año adquirió la Comparsa tres arcabuces para que los use el Capitán; "pero pasadas las fiestas, bien limpios y arreglados los entregará al Capitán entrante, y éste hará lo propio en el año siguiente".

A pesar de ser años difíciles observamos que en todas las Juntas de sorteos de las bandas de Capitán y Abanderado eran muchos los socios que tomaban parte. El Secretario escribía en un pequeño trozo de papel (cualquier papel servía), los nombres de cada participante, se doblaban minuciosamente y una "mano inocente" extraía de la boina o sombrero la papeleta agraciada.
Todas estas papeletas afortunadas están pegadas en el Acta correspondiente, y a pesar de llevar muchos años extendidas, se notan perfectamente todos los dobleces a que fue sometida en suertes. Un detalle simpático.

Desde el año 1921 data la costumbre de que el Capitán y el Abanderado no abonen la cuota social el año que hacen la Fiesta. De cualquier forma, para llegar a este acuerdo hubo antes una gran discusión, pues habían opiniones contrarias y defendieron con ardor sus posturas.

En esta misma Junta, celebrada el 11/9/1921, D. Luis de Teresa manifiesta la necesidad de imprimir libretos de los Episodios Caudetanos, pues ha llegado el caso que no hay ni para los que salen de embajadores, y el siguiente con este tema fue D. Angel Lassala Izquierdo, quien se lamenta del gran efecto que causa ver el Castillo ocupado por niños y desdice de la seriedad con que debe interpretarse.
 

¡Señores!, desde el año 1921 vienen los Moros denunciando este hecho. Desde hace unos años, solamente los Moros, que el día 8 de septiembre ocupamos el Castillo, suben a personas mayores y además las imprescindibles para representar la soldadesca. Desde aquí hacemos, una vez más, un llamamiento a las Comparsas Cristianas para que cunda el ejemplo.

En la junta del 16 de septiembre de 1923 hubo un pequeño incidente. Resulta que al socio que alojaba en su casa a un músico se le abonaba el precio de una cuota, como "desde inmemorial se venía haciendo". En este caso eran diez pesetas por músico. El tesorero comenzó a pagar, y el primero fue a D. Manuel Requena Vicente, "que tomó sus diez pesetas",  y  no dijo nada.





Seguidamente se nombró a D. José Solera Conejero y al tomar el dinero dijo que no estaba conforme, que en las posadas se hubieran pagado 16 ptas. por músico. Se preguntó a la Comparsa su opinión sobre la reclamación de Solera, y como por lo visto llevaba razón, se le abonó la diferencia; pero para que la cuenta "fuera más justa", se le pagaron 15 ptas. y no 16. En esto de los alojamientos de los músicos, se llevaba todo muy a rajatabla, pues entraban en sorteo todos los moros activos y "sin excepción de nadie. Sin que sirva de excusa el vivir en las cuevas".

¿Se acuerdan ustedes de que en 1925 se prohibió que saliesen a disparar mujeres? Pues en 1950 "por orden de las autoridades civiles y eclesiásticas", recuerdan de forma terminante la prohibición de que salgan mujeres a disparar.

En el año 1939 se decide por los hombres rectores de la Comparsa abrir una cuenta en el Banco de Vizcaya para depositar los fondos.

¿Recuerdan la lámpara que cuelga desde la cúpula de la ermita de la Virgen? Fue un regalo de la Comparsa, y por la compra, transporte, montaje e instalación, subió la factura a 3.500 ptas. de las del año 1946








 A continuación les exponemos las personas que han presidido la Comparsa desde el año 1919:

1919-1921: D. Antonio Martínez Gil.
1921-1931: D. Alfonso Martínez Molina.
1931-1959: D. Francisco Ortuño Murillo.
1959-1967: José María Sánchez Requena
1967-1972: D. Pedro Amorós Jiménez
1972-1976: D. José Luis Puche Sánchez
1976-1981: D. José Ortuño Sánchez
1981-1985: D. Antonio Sánchez Vinader
1985- 2006: D. Joaquín Agulló Milán
2006-2009 : D. Vicente Sánchez Rodriguez



2009: D. José Juan Linares González

   Las cuotas son una de las fuentes de mayores ingresos de las Comparsas. Con ellas se sufragan parte de los gastos diarios de la Comparsa, así como otros relacionados con la sede, y Fiestas en general. En el siguiente listado se pueden contrastar desde 1921 hasta la actualidad las cuotas que los socios de la Comparsa de Moros de Caudete, han ido pagando:

1921. Cuota de 10 pesetas.
1942. Cuota de 15 pesetas.
1963. Cuota de 30 pesetas.
1969. Cuota de 150 pesetas
1977. Cuota de 1.600 pesetas.
1980. Cuota de 2.500 pesetas.
1989. Cuota de 5.000 pesetas.
1993. Cuota de 10.000 pesetas.
1996. Cuota de 12.000 pesetas.
2004. Cuota de 120 euros (20.000 pesetas).




2 comentarios:

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  2. Mi bisabuelo, Pascual Martí Golf, fue secretario en la junta de 1919. Por aquella época también fue concejal.

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